LONDRES – El Museo Británico ha marcado hoy un precedente histórico al entregar las primeras seis piezas de la colección conocida como los "Bronces de Benín" a una delegación oficial de Nigeria. Este acto formaliza el inicio de un proceso de repatriación que durará tres años y que busca devolver cientos de artefactos saqueados durante la expedición punitiva británica de 1897.
La decisión del museo, que durante décadas se resistió a la devolución citando leyes de protección de patrimonio, se produce tras una intensa presión diplomática y un cambio en la percepción pública sobre el legado colonial. Las piezas, que incluyen relieves intrincados y bustos de bronce, serán alojadas en el nuevo Museo de Arte de África Occidental en la ciudad de Benín, actualmente bajo construcción.
Este gesto ha enviado ondas de choque a otros museos en París, Berlín y Nueva York, donde aún se conservan miles de objetos de origen similar. Los expertos en arte consideran que estamos ante el inicio de una "descolonización de los museos", donde la propiedad legal de los objetos históricos será reevaluada bajo principios éticos modernos. "No es solo una devolución de metal y madera; es la restitución de la dignidad y la historia de un pueblo", afirmó el director del museo nigeriano.