LONDRES, REINO UNIDO. — Por primera vez en años de hermetismo y sonrisas ensayadas para las cámaras, Victoria Beckham ha abordado públicamente la dolorosa brecha que divide a su familia. En una entrevista exclusiva concedida a The Wall Street Journal este jueves 16 de abril de 2026, la diseñadora y ex-Spice Girl rompió su silencio tras meses de ataques mediáticos y declaraciones cruzadas que han expuesto las grietas en el que alguna vez fue considerado el clan más unido del espectáculo. Con un tono que osciló entre la defensa institucional y la resignación materna, la empresaria intentó matizar el conflicto que la mantiene alejada de su primogénito, Brooklyn Peltz Beckham.
La controversia alcanzó su punto más crítico en enero de este año, cuando Brooklyn publicó una serie de declaraciones explosivas en Instagram. En ellas, el joven fotógrafo y modelo acusó a sus padres, Victoria y David Beckham, de intentar "arruinar" su matrimonio con la heredera estadounidense Nicola Peltz. Según Brooklyn, sus padres ejercieron presión extrema e incluso intentaron "sobornarlo" para que cediera los derechos de su nombre, un movimiento que buscaba proteger la marca comercial de la familia por encima de su autonomía personal. "No quiero reconciliarme con mi familia; estoy defendiéndome por primera vez en mi vida", sentenció el joven de 27 años en aquel momento.
Durante la reciente entrevista, Victoria Beckham evitó pronunciar el nombre de su hijo, refiriéndose a él únicamente de forma genérica, lo que para muchos analistas del corazón confirma la profundidad de la herida. "Hemos estado en el ojo público durante más de 30 años y lo único que hemos intentado es proteger y amar a nuestros hijos", declaró la diseñadora de 51 años.
Ante las preguntas sobre el presunto control excesivo y el sabotaje a la relación con su nuera, Victoria subrayó que ser padres de adultos es un reto constante y que ella y David simplemente han intentado "hacer lo mejor posible".
El origen del distanciamiento se remonta a la ostentosa boda de Brooklyn y Nicola en Palm Beach en 2022. La narrativa de la discordia incluye desde el polémico vestido de novia —que Nicola no llevó de la firma de su suegra— hasta acusaciones recientes de que Victoria "secuestró" el primer baile de los recién casados. Brooklyn alegó que su madre tomó el lugar de Nicola en la pista de baile, dejándola humillada frente a los invitados.
Aunque Victoria no respondió directamente a estos detalles específicos en su última intervención, insistió en que su prioridad siempre ha sido el bienestar de su familia, a pesar de las narrativas que circulan en la prensa.
Por su parte, David Beckham también ha tenido que salir al paso de las críticas. En declaraciones previas, el astro del fútbol mencionó que "los hijos cometen errores" y que el aprendizaje forma parte de crecer. Sin embargo, fuentes cercanas a la pareja aseguran que el exfutbolista está "devastado" por la postura de Brooklyn, quien ha optado por una vida centrada en el clan de los Peltz en Estados Unidos, alejándose de los eventos familiares en Londres, incluyendo el reciente cumpleaños número 50 de su padre, donde su ausencia fue el tema principal de la noche.
La declaración de Victoria Beckham parece ser un intento de cerrar un capítulo mediático que ha dañado la imagen de "perfección" que la familia construyó durante décadas. Al afirmar que "eso es todo lo que quiero decir al respecto", la diseñadora busca mover el foco hacia su exitosa marca de moda y belleza, que curiosamente ha visto un repunte en ventas a pesar del escándalo.
No obstante, con Brooklyn y Nicola firmes en su postura de no reconciliación y denunciando "manipulaciones comerciales", la tregua en el hogar de los Beckham parece todavía una posibilidad muy remota.